Messi y Argentina no arrancan

Algunos entrenadores dicen que los primeros minutos de un partido tienen que ser seguros para sus equipos y no mostrar debilidades. Que pasen los nervios y más del debut. Pero Argentina contra Chile salió a ver qué pasa, mientras que la Roja salió a demostrar qué quería hacer. Los primeros minutos fueron de dominio total de los de Lasarte y Argentina no podía salir cómodo. La presión era sobre Martínez Quarta y Otamendi, dos defensores que no se caracterizan por sacar muy bien la pelota desde atrás.

Pero las individualidades lo cambian todo y la mejor jugada de los primeros diez minutos fue un disparo de Messi cruzado que Bravo ni vio. Argentina aprovechaba los destellos de sus jugadores y a través de eso basaba su juego.

Lo Celso se movía entre líneas y encontraba espacios. Se juntaba con Messi y De Paul. Un gran centro del zurdo terminaba en la espalda de Maripán y Lautaro no podía conectar bien. Chile sufría con la velocidad argentina en ataque.

Los de Scaloni jugaban en ataque liberados pero quedaban mal parados atrás. Palacios llegaba para rematar una contra pero Otamendi la mandaba a córner para tranquilidad de Scaloni.

Y el factor Nicolás González llegaba. El elegido por Scaloni para ocupar el costado izquierdo tuvo dos chances claras para abrir el marcador. La primera con un derechazo desde el borde del área que Bravo atajó y la segunda con un mal tiro desde adentro del área. Argentina se sentía cómoda.

El del Stuttgart era de lo más peligroso. Con Messi yéndose al medio y lanzando para él, Argentina creaba superioridades. En el ecuador del primer tiempo una dura falta sobre el extremo terminaba en amarilla para Isla. Argentina dominaba y le sacaba la pelota a Chile.

Argentina mandaba en la cancha pero no en el marcador y Chile respiraba. Además, Martínez Quarta, que no estaba acertado con la pelota en los pies, era amonestado por una dura falta sobre Vidal. Pero para patadas fuertes, la de Pulgar cuando Lo Celso encaraba solo a Bravo. También era amonestado el chileno.

Pero Messi siempre está. Aunque no la toque mucho. Y la primera que tuvo, la mandó a guardar. Hoy Bravo no pudo hacer nada y el tiro libre frontal se clavó en un ángulo. Ganaba Argentina que refrendaba el juego con el golazo del diez.

Scaloni desde el banco de suplentes le pedía calma a su equipo y hablaba con sus asistentes. Messi y Paredes se juntaban en el medio de la cancha para hacer correr a Vidal y compañía. Argentina intentaba jugar y Chile buscar alguna debilidad presionando a Roldán cuando había una falta albiceleste. Pero Argentina se iba al vestuario con la tranquilidad de que el marcador mostraba lo que había sido el partido en la cancha.

Pero el segundo tiempo empezaba como comenzó el primero. Chile quería dominar, más desde el empuje que desde el juego. Argentina no tenía que entrar en la misma dinámica y Scaloni pedía tranquilidad, todo lo contrario que Lasarte, que desde afuera se volvía loco pidiendo más y más a sus jugadores.

Argentina se paraba de contra, como contra Colombia después del 2-0- Con la diferencia que Chile tuvo una clara para empatar a los pocos minutos. Un desajuste defensivo local hizo lucirse a Emiliano Martínez y después Vidal remató fuera aunque con un posible penal de Tagliafico. Roldán esperaba las indicaciones del VAR e iba a ver la jugada: penal para la RojaChile tenía la chance de empatarlo desde los once pasos y lo consiguió con Vargas, que tras el penal errado por Vidal y atajado por Martínez ponía el empate en Río.

Y ese gol le hizo a Chile venirse arriba, volcarse en ataque, haciendo sufrir a la Argentina, que necesitaba cambios. Lautaro volvía a estar muy solo y era amonestado por una dura entrada. Scaloni iba y venía en la ancha zona técnica, Lo Celso desapareció del partido y la albiceleste lo estaba notando.

El técnico argentino movía el banco y sacaba de la cancha a Paredes y Lo Celso. El ex Boca, de flojo partido, no es un cambio común y mostró sorpresa al ver el ‘5’ en el cartel del cuarto árbitro. Entraban Di María y Palacios para darle un poco más de dinámica al mediocampo y abastecer a Lautaro y Messi. Un Messi que tuvo un disparo desde el borde del área que Bravo se encargó de rechazar.

En la segunda ventana de cambios, faltando poco más de quince minutos para el final, Scaloni daba entrada al Kun Agüero y a Joaquín Correa. Se iban de la cancha Nicolás González y Lautaro. El ex Argentinos Juniors tuvo una clara antes de ser cambiado tras una gran pelota de Messi para poner el 2-1.

La Albiceleste no desistió y lo intentó de todas maneras a través de Messi, pero el gol no llegaba. El del Barcelona cabeceó una pelota dividida y Roco la sacó en la línea. Los últimos minutos fueron de empuje más que de juego y la entrada de Molina le daba aire a los argentinos. Pero el gol no llegó, Roldán consultó el VAR por una posible mano y el partido se terminaba con esa jugada. Argentina tiene que mejorar, no puede depender de las genialidades de Messi para definir los partidos. El viernes contra Uruguay, segunda oportunidad.

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